01 · La tensión
Su negocio está en internet. ¿Sabe cómo atraer clientes?
La mayoría de los negocios invierte en redes y en medios tradicionales, y al final nadie puede decirle si funcionó ni qué logró. No es falta de esfuerzo: es que nadie está midiendo lo que usted necesita que ocurra.
Granularidad y precisión
Dos formas de trabajar
La mayoría de las agencias trata internet como si fuera la televisión: compra atención y espera a que algo pase.
| Criterio | Agencia tradicional | Micradat |
|---|---|---|
| Qué reporta | Seguidores, likes, impresiones | Conversaciones y acciones que llevan a la venta |
| El contenido | Es el producto | Es la herramienta |
| Una pieza se retira | Cuando se acaba el mes | Cuando deja de dar resultados |
| Sube | Su visibilidad | El trabajo de su equipo de ventas |
Las primeras se llaman métricas de vanidad porque hacen sentir bien y no obligan a nadie a nada. Un seguidor no tiene costo, no tiene estado y no se puede optimizar.
Una métrica que no puede empeorar tampoco puede mejorar.
La plataforma ya sabe quién puede comprarle
Meta procesa cada día lo que millones de personas miran, detienen, guardan y preguntan, y con eso decide a quién mostrarle cada anuncio.
Una agencia que solo compra atención mide lo que se ve bien, no lo que vende. Nosotros trabajamos del otro lado: le decimos a la plataforma qué cuenta como resultado, le damos variantes para comparar y leemos lo que devuelve.
Nuestras campañas corren sobre datos. La información ya existe; la diferencia está en saber procesarla.
Lo que contrata no es contenido. Es lo que corre detrás.
Somos una empresa de datos antes que una agencia de publicidad. Grabar mejor no es la ventaja: la ventaja está en dos lugares que el cliente nunca ve.
La ingeniería detrás de las campañas
Qué señales recibe la plataforma y cuáles se declaran como conversión, cómo se definen y se depuran las audiencias, cómo se sigue cada acción, con qué estructura y nomenclatura se organizan las campañas y los conjuntos de datos, y qué variantes se le entregan para que optimice. Una campaña mal configurada optimiza hacia la métrica equivocada desde el primer día, y ningún video lo arregla después.
La lectura de los datos
Comparar variantes con criterio y no por corazonada, separar la señal del ruido cuando el volumen es bajo, decidir qué se escala y qué se apaga. Es trabajo de análisis y de precisión, no de opinión.
El contenido es la parte visible y la más fácil de copiar. La parte que no se ve es la que hace la diferencia, y es donde está nuestro trabajo.
Lo que sí se compromete
No prometemos ventas. Prometemos performance.
Cuántas ventas cierre depende de su precio, su producto y de quien atiende. Eso no está de nuestro lado y no lo vamos a firmar.
- Cada campaña optimizada hacia un objetivo acordado por escrito, no hacia alcance.
- Costo por conversación o solicitud medido pieza por pieza, no promediado al cierre del mes.
- Presupuesto reasignado dentro del tramo según lo que está rindiendo.
- Un informe por tramo con lo que se publicó, cómo rindió cada pieza y qué cambia en el siguiente.
Prometer lo que depende de otro es la forma más rápida de arruinar una relación.
Si no está bien medido, la plataforma optimiza a ciegas
Antes de invertir el primer quetzal se deja montado el sistema de medición: qué acción cuenta como resultado, cómo se declara en la plataforma, con qué nomenclatura se identifica y qué parámetros se miden en cada pieza y cada campaña.
Ese montaje se hace hoy dentro de las plataformas de Meta, que es donde está el comprador de la mayoría de los negocios con los que trabajamos.
Su sitio entra en ese montaje. No es un folleto: es una superficie más donde la acción se declara y se mide, igual que la mensajería.
Este trabajo se hace una sola vez y no se ve en ninguna parte. Es también la razón más común por la que una cuenta gasta durante meses sin poder decir qué funcionó.
El presupuesto se mueve hacia donde está dando resultados
Cada tramo corre un número acotado de variantes. Al cierre, cada una tiene su costo por conversación y su decisión: escala, se ajusta o se retira, y la razón queda anotada.
El aprendizaje queda en el registro, no en la cabeza de nadie. Con el mismo presupuesto, el sistema del sexto tramo trabaja mejor que el del primero. No es una promesa: es la consecuencia de anotar qué falló, qué funcionó y por qué.
Anatomía de un tramo
Un tramo son treinta días corridos, no un mes de calendario.
- Apertura. Se declara qué se va a probar y contra qué número se compara.
- Corrida. Las variantes salen al aire con el presupuesto repartido, y corren lo suficiente para que el dato signifique algo.
- Decisión. Cada variante se analiza y se define su destino: escala, se ajusta o se retira.
- Informe. Qué se publicó, cómo rindió cada pieza, qué se aprendió y qué cambia en el tramo siguiente.
Dónde termina nuestro trabajo
Llevamos a cada prospecto hasta el punto acordado. De ahí vende su equipo, que es quien conoce su producto y quien cierra, en persona o a través de chat.
Se revisa en conjunto cada trimestre, con fines de diagnóstico: si lo que entregamos no se está trabajando, también queremos saberlo.
Nuestro trabajo es que le llegue gente lista para comprar. El de su equipo, convertirla en venta.
Lo que no está incluido
Qué no hace Micradat
No hacemos marca. Todo lo que producimos está hecho para vender.
- No vendemos alcance ni crecimiento de seguidores.
- No hacemos identidad visual ni campañas institucionales.
- No le entregamos una base de datos comprada.
- No atendemos sus mensajes ni cerramos sus ventas.
- No cobramos la pauta dentro del honorario.
Cómo se cobra
Un honorario fijo por tramo de treinta días corridos. No varía con el número de resultados entregados, y esa es exactamente la razón por la que podemos retirar lo que no rinde.
Tres tramos. Es el mínimo para que el sistema produzca evidencia: uno para la preparación, uno para la rampa y uno para la entrada de pauta.
La inversión publicitaria se fija según sus objetivos y se presenta separada del honorario, para que sepa siempre cuánto va a la plataforma y cuánto a nuestro trabajo.
La cifra depende de su negocio, no de una lista de precios. Se fija después del diagnóstico: cuánto puede costar cada conversación para que el trabajo sea rentable en su negocio, y no en el promedio de su industria.
Cómo empieza
Se entra con trabajo hecho, no con credenciales.
El primer paso es un diagnóstico de sus activos digitales y de su mercado. Llega antes de cualquier propuesta y antes de cualquier cifra.
Se revisa lo que ya tiene publicado, cómo lo está encontrando su comprador y qué se está midiendo hoy.
También sirve para lo contrario: si su negocio no encaja con la forma en que trabajamos, se lo decimos ahí y no hay propuesta.
Preguntas
¿Esto reemplaza a mi agencia de redes?
Depende de para qué la tiene. Si la tiene para que su marca se vea bien, no: eso no lo hacemos. Si la tiene para que entren clientes, sí, y el informe del primer tramo le va a decir cuál de las dos cosas estaba pasando.
¿Cómo sé que el resultado es de ustedes y no algo que ya venía pasando?
Antes de tocar nada se congelan sus números actuales. Todo lo que se reporte después se compara contra ese punto de partida. Es también lo que nos impide atribuirnos mejoras que ya estaban ocurriendo.
¿Qué recibo por escrito?
Al cierre de cada tramo, un informe con qué se publicó, cómo rindió cada pieza comparada con las demás, qué se aprendió y qué cambia en el siguiente. Incluye la declaración de si la fase avanzó o no, y por qué.
¿De quién son los datos?
El contenido, los informes y los datos de sus prospectos son suyos y se los lleva al terminar. La metodología, la configuración y los registros de trabajo son nuestros: son la forma en que trabajamos, no lo que se le entrega. Trabajamos con acceso de administrador durante la relación; al terminar, sus páginas en redes sociales quedan en sus manos.
¿Trabajan con mi competencia?
Podemos trabajar con negocios de su mismo rubro. Lo que se crea para usted —sus piezas y los mensajes que hablan de su marca, sus productos y su gente— no se usa con un competidor directo, ni durante la relación ni en los doce meses siguientes. La exclusividad de segmento se puede acordar por escrito, con su ajuste de honorario.
¿Cuántos clientes atienden a la vez?
Hay un máximo declarado por escrito. Es un límite que nos imponemos para que la atención no se diluya, y se puede verificar preguntando.